Vía pública · Todo el país · Base Mar del Plata
Tres socios con tres carreras universitarias planificando, negociando y verificando tu campaña de vía pública. Lo que se planifica es lo que sale a la calle.
Contratar vía pública suele ser un acto de fe: te venden una ubicación, y salvo que pases por la esquina, nunca sabés si el aviso salió, cuándo salió ni cómo quedó. Nosotros cerramos cada campaña con evidencia.
Verificamos que lo instalado sea lo aprobado: ubicación, formato, estado del material y fecha de salida.
Cada cara montada, fotografiada con fecha y coordenadas. No una foto de muestra: todas.
La planilla de lo que se contrató contra lo que efectivamente salió, con los desvíos si los hubo.
A 90 km/h, de noche, con dos segundos para leerlo. Ese es el examen que tiene que pasar cada soporte que te proponemos.
Nosotros elegimos lo que te sirve. Es la pregunta lógica y la contestamos de entrada.
No tenemos espacios propios que llenar: el plan se arma con el soporte que mejor funciona para tu objetivo, sea de quien sea.
En temporada alta esa relación es la diferencia entre conseguir la ubicación o quedar afuera.
Una campaña en cinco ciudades son cinco proveedores, cinco calendarios y cinco facturas. Con nosotros es uno solo.
Compramos volumen todo el año. Negociamos una vez, por todos nuestros clientes, y esa condición se traslada a tu campaña.
Cuatro etapas, con una entrega concreta en cada una.
Objetivo, zona, presupuesto y fechas. Una reunión alcanza.
Soportes concretos: dónde, qué formato, cuánto tiempo y cuánto sale. Con el criterio de por qué ese y no otro.
Impresión, permisos, montaje y desmontaje. Coordinamos con cada proveedor: vos no hablás con ninguno.
Fotos de cada cara montada y el cierre de lo publicado contra lo planificado.
Cada soporte, dibujado a escala real entre sí. Una hipervalla no es un afiche más grande: es otra decisión de campaña.
Circuitos digitales en accesos, avenidas y puntos de alto tránsito.
Gran superficie sobre rutas y corredores. Visibilidad a distancia.
El formato de avenida: alta frecuencia sobre recorridos diarios.
Cobertura de barrio y zona comercial, a nivel del peatón.
La marca se mueve con la ciudad: recorridos completos.
Andenes, vagones y accesos en la red de Buenos Aires.
Medianeras y monumentales en los puntos que dominan una zona.
Es el tiempo real que alguien le dedica a un cartel mientras maneja. Probalo vos: te mostramos un aviso durante dos segundos y después te preguntamos de qué marca era.
Listo para empezar
Bancos, universidades, bodegas, gastronomía y entretenimiento. Marcas nacionales y de Mar del Plata que vuelven temporada tras temporada.







Y más de 500 marcas a lo largo de veinte años.
No hay matrícula, no hay registro, no hay requisito. Cualquiera imprime un afiche y ya se presenta como agencia. Por eso en este rubro el riesgo no es el precio: es entregarle el presupuesto a alguien que está improvisando.
Los tres socios de BLEUS tenemos carrera terminada, y cada una cubre una parte distinta del trabajo.

El negocio: negociación con los dueños de los soportes, estructura de costos y presupuesto. Que el plan cierre en números antes de salir a la calle.

La operación: procesos, logística y tiempos. Que lo que se planificó se produzca, se monte y salga en fecha, en todas las plazas a la vez.

El mensaje: qué dice la pieza, a quién le habla y si se entiende a 90 km/h. Que el soporte correcto además comunique.
Que el presupuesto, la producción y el mensaje no dependan de la misma persona improvisando en las tres.