Nosotros
Adrián Paneiva arrancó en publicidad exterior en 2006. BLEUS continúa ese trabajo desde 2014, y hoy la empresa la llevamos los tres.
No hay matrícula, no hay registro, no hay requisito: cualquiera imprime un afiche y ya se presenta como agencia. Por eso en este rubro el riesgo no es el precio, es entregarle el presupuesto a alguien que está improvisando.

El negocio: negociación con los dueños de los soportes, estructura de costos y presupuesto. Que el plan cierre en números antes de salir a la calle.

La operación: procesos, logística y tiempos. Que lo que se planificó se produzca, se monte y salga en fecha, en todas las plazas a la vez.

El mensaje: qué dice la pieza, a quién le habla y si se entiende a 90 km/h. Que el soporte correcto además comunique.
Que el presupuesto, la producción y el mensaje no dependan de la misma persona improvisando en las tres.
El oficio arrancó en 2006, con Adrián. BLEUS se formó en 2014 haciendo de todo un poco: vía pública, radio, gráfica, redes, producción. Con los años quedó claro dónde estábamos realmente bien, y dejamos el resto. Hoy hacemos una sola cosa: poner marcas en la calle y responder por que salgan.
Si la zona no sirve para lo que buscás, lo decimos. Vender un cartel que no funciona se paga una sola vez.
Los tres socios trabajamos en las cuentas. No hay capas intermedias.
Toda campaña cierra con las fotos y el reporte de lo que se publicó.